Qué es el acoso laboral (mobbing) y qué debe hacer la empresa cuando lo detecta
El acoso laboral o mobbing es una conducta sistemática y reiterada que tiene como objetivo dañar psicológicamente a un trabajador, degradar su posición en…
El acoso laboral o mobbing es una conducta sistemática y reiterada que tiene como objetivo dañar psicológicamente a un trabajador, degradar su posición en la empresa o forzar su salida. La empresa tiene la obligación de actuar cuando lo detecta o le es comunicado: ignorarlo convierte a la empresa en cómplice y puede dar lugar a sanciones, indemnizaciones y responsabilidad penal en casos graves. El protocolo de acoso es obligatorio para las empresas desde 2019.
Qué es el acoso laboral y qué no lo es
El acoso laboral es una conducta que cumple tres requisitos: es reiterada en el tiempo, tiene como objetivo dañar al trabajador, y se produce en el entorno laboral. No es acoso:
- Una crítica puntual o una evaluación negativa del desempeño
- Un conflicto esporádico entre compañeros
- Decisiones organizativas que el trabajador no comparte
- Una llamada de atención justificada por un incumplimiento
El acoso implica una pauta de conducta sostenida: humillaciones repetidas, aislamiento social, asignación de tareas imposibles o degradantes, difusión de rumores, etc.
La obligación de la empresa de tener un protocolo de acoso
El artículo 48 de la Ley Orgánica de Igualdad y la normativa de prevención de riesgos laborales obligan a las empresas a contar con un protocolo de actuación frente al acoso sexual, por razón de sexo y acoso moral. El protocolo debe establecer el procedimiento de denuncia interna, la instrucción del expediente y las medidas de protección para la víctima mientras se investiga.
Qué debe hacer la empresa cuando recibe una denuncia de acoso
- Actuar de inmediato: no ignorar ni dilatar la denuncia. El silencio puede interpretarse como permisividad
- Garantizar la confidencialidad y proteger a la víctima durante la investigación (posible cambio de turno, de área…)
- Abrir expediente informativo y escuchar a todas las partes (denunciante, denunciado, testigos)
- Adoptar medidas disciplinarias si se confirma el acoso: desde la amonestación hasta el despido disciplinario del acosador
- Documentar todo el proceso para poder acreditar que la empresa actuó diligentemente
Las consecuencias de no actuar
Si la empresa no actúa ante una denuncia de acoso o lo encubre:
- El trabajador puede extinguir el contrato (artículo 50 ET) con derecho a la indemnización por despido improcedente
- La empresa puede ser sancionada por la Inspección de Trabajo (hasta 187.515 € en infracciones muy graves)
- Si hay daño a la salud del trabajador, puede haber reclamación de responsabilidad civil extracontractual
- En casos muy graves, el acosador (y quien lo encubra) puede incurrir en responsabilidad penal
